Jandita está constituida como una Asociación pedagógico-cultural desde su nacimiento en 2013. A partir del año 2017 Jandita siguió creciendo en dos sedes distintas y con dos proyectos diferenciados que a día de hoy son: Jandita Conil y Jandita Vejer.

Jandita Conil es un proyecto auto gestionado, las familias nos encargamos de todos los aspectos organizativos y de gestión. Elaboramos personalmente gran parte del mobiliario y materiales necesarios. Los costes y desarrollo del proyecto ha sido sufragados desde el inicio con las cuotas, el trabajo y la implicación de las familias, además de alguna ayuda externa puntual.

Durante todos estos años las familias que conformamos Jandita Conil hemos dado lo máximo de nosotros mismos para gestar, alumbrar y apoyar el crecimiento y asentamiento del proyecto. Seguimos cada día con ilusión y energía aportando nuestro trabajo, tiempo y dinero para que el proyecto siga creciendo y evolucionando.

La herramienta organizativa de Jandita Conil es la Sociocracia y todos los miembros de la Asociación reciben una formación en Sociocracia al entrar en el proyecto. La Sociocracia es un conjunto de herramientas de autogobernanza que se basa en tres pilares: la transparencia, la equidad y la eficacia. La institución se estructura en círculos de modo que se evitan la concentración y centralización del poder, asegurando un flujo y una distribución más pareja del poder en toda la organización. Los cargos operativos son rotatorios y las decisiones se toman por consentimiento, siendo estas decisiones posteriormente revisadas a través de un proceso de retroalimentación. El poder compartido promueve la participación y el empoderamiento de las personas, a la vez que sostiene un sistema eficaz para tomar decisiones.

Nuestros fines

  • La creación de un espacio lúdico-educativo-cultural para la formación y el desarrollo de los menores, utilizando recursos pedagógicos inspirados fundamentalmente en el sistema Montessori, con aportación de otros sistemas.
  • Defender el derecho de las familias a educar libremente a sus hijas e hijos de forma plena y consciente y a crear proyectos educativos auto gestionados.
  • La formación de las madres y padres para educar a sus hijos e hijas, entendiendo la educación de forma integral y con especial atención a la pedagogía Montessori y otras escuelas pedagógicas.
  • Mantener contacto con otros grupos y proyectos afines.
  • Promover otra manera de educación y ser.

Motivación

Nuestro principal motor es comprender, respetar y potenciar el desarrollo integral de las personas a las que acompañamos en sus procesos de vida. Estamos abiertos a diferentes influencias afines a nuestra filosofía y maneras de entender la educación y compartimos rasgos comunes con otras pedagogías, pensamientos y líneas educativas. Entre las líneas pedagógicas que nos inspiran destacan las investigaciones de Rebeca y Mauricio Wild, impulsores de la Escuela Activa. Otras de nuestras influencias vienen de Montessori, Pestalozzi, Waldorf, Piaget, Reggio Emilia, Pedagogía Libertaria o Escuelas democráticas. También incorporamos en nuestra manera de trabajar la comunicación no violenta (CNV).

Lo que ofrecemos

  • Un espacio que permita responder a las necesidades de cada niña y niño respetando el proceso de su desarrollo individual y tomando en cuenta todos los aspectos de su ser (físico, emocional, intelectual, social). Un proyecto en el que se promueve y se fomentan valores ecológicos, humanistas, de convivencia, justicia, tolerancia, desarrollando el respeto a uno mismo, hacia las demás personas y hacia al medio ambiente. Un espacio seguro y adaptado a los niños y niñas, en contacto con la naturaleza y con amplitud suficiente para su expansión y desarrollo.
  • Ambientes preparados y seguros: Entendemos con esto un espacio cuidadosamente organizado para que las personas se muevan con libertad de una manera autónoma y auto-dirigida, un ambiente adecuado a las necesidades de su desarrollo que cubra aspectos sociales, emocionales e intelectuales y donde su aprendizaje venga dado desde dentro hacia afuera.

Principios de acompañamiento

Junto al espacio físico preparado, se les ofrece también un entorno de acompañamiento respetuoso; un ambiente donde se acoge de forma amorosa al otro, donde prima el cuidado y donde existe un marco que facilita el hecho de que cada niño y niña, en la medida de sus posibilidades, pueda ir escogiendo qué quiere hacer y qué desea aprender. Sobre todo se ofrece un espacio seguro en el que se acompaña la expresión de las emociones y las necesidades en todo momento.

Comunicación y escucha activa

Acompañamos para fomentar una comunicación que nos ayude a conectar con nosotros mismos y con las demás personas de una manera armoniosa y sincera. Empezando por observar cómo lo que sucede fuera nos afecta interiormente, tratando de conectar con el flujo de nuestras emociones para finalmente descubrir las necesidades que subyacen a esos sentimientos y poder plantear nuestras demandas y peticiones de forma positiva.

Fomentamos también una escucha activa que nos permita ponernos en la piel de la otra persona y entender sus motivos: escuchar los sentimientos y comprender los diferentes niveles desde los que el otro se expresa, tanto lo que se dice con palabras como lo que no se verbaliza pero está presente; detectar las emociones detrás del discurso de la otra persona, profundizando en su comprensión y aceptando los diferentes puntos de vista desde el respeto. Nuestro planteamiento, en definitiva, es el de trabajar la escucha desde la empatía, poniendo también atención en evitar las evaluaciones y juicios de valor.

Respeto a los tiempos y a los ritmos

Es esencial en Jandita Conil el respeto por los tiempos de los niños y niñas, sus procesos de crecimiento, su evolución natural, la etapa de desarrollo en la que se encuentran y sus intereses en cada momento.

El tiempo o ritmo es aquel momento que se toman para adquirir un nuevo conocimiento, para realizar una tarea, para interactuar con el mundo, para percibir la realidad, para reafirmar un aprendizaje ya adquirido...

Generalmente el concepto de tiempo de una niña o niño es totalmente diferente al del mundo adulto, cuando los mas pequeños realizan una acción todos sus sentidos, atención, concentración y emociones están al servicio de lo que está ocurriendo en ese momento. Se establece una conexión con su yo interno, es un momento de presencia y de disfrute del "aquí y ahora", una toma de consciencia del momento que están viviendo. Esto es algo que, a veces a los adultos, sumidos en nuestro mundo "de prisas", nos cuesta entender y respetar. Si nos acercamos a sus actitudes vitales es probable que progresivamente nos demos cuenta de muchos aspectos de la realidad que por ser tan habituales ya ni siquiera percibíamos. Este cambio de visión ayudará a desarrollar un ambiente más relajado y unas relaciones más auténticas, de modo que el desarrollo de las niñas y niños, el cual depende directamente del entorno que le ofrecemos, pueda desplegar todo su potencial.

Relación y coherencia familia-escuela

En Jandita Conil consideramos esencial la coherencia familia-escuela. Es fundamental que esta relación esté basada en la comunicación, en la confianza y en el apoyo mutuo para que el acompañamiento de los niños y niñas, sea lo más respetuoso y fluido posible.

Equilibrio entre materiales estructurados y no estructurados

Ofrecemos un equilibrio entre materiales estructurados, aquellos que han sido elaborados con una finalidad concreta de aprendizaje; y materiales no estructurados, los cuales estimulan el pensamiento creativo. Este último tipo de objetos no tienen una función ni finalidad concreta, es la niña o el niño quien le asigna un uso si así lo desea. Se adaptan de forma natural a su etapa evolutiva dado que, al no tener una finalidad concreta, se amoldarán al desarrollo y a los intereses de cada persona. Ofrecen a su vez grandes posibilidades para que cada niño investigue por sí mismo, a partir de sus propios intereses y curiosidad natural.

Consciencia y presencia

La presencia es la consciencia de nosotros mismos, de nuestras emociones, de nuestro cuerpo, de nuestros pensamientos. A partir de este primer paso, al estar centrado en mí mismo, puedo percibir el mundo y a las otras personas desde ese sitio.

Esta consciencia de nosotros mismos nos permite estar disponibles emocionalmente para la otra persona y nos permite a su vez desarrollar la escucha en el sentido más amplio.